Trozos de Vida Continuación nº LXXIII


Dos anillos de compromiso. Fuente Internet


Hablamos Roberto y yo del futuro más inmediato, no queríamos volver a estar separados. Ya eran días y días de estar juntos, de intimidad, yo no tenía nada que me atara a mi tierra, el trabajo se terminaba en poco tiempo, no quería volver a pasar por lo mismo, en este caso peor porque le quería y 6 meses era un mundo de separación en mi corazón y Roberto pensaba igual. Entonces se nos ocurrió una posible solución, casarnos. Lo sé era una locura, mis padres no me volverían a dejar ir de nuevo a  las islas, tampoco tenía dinero guardado para la misma aventura y así plantarle cara. Me voy y punto, siendo mayor de edad. Roberto no conocía a mis padres, una boda no se preparaba en tan poco tiempo, pero nos podía más el ansia de estar juntos como marido y mujer y tener nuestra libertad. Intentar encontrar yo también trabajo, Ahorrar cada temporada dinero para poder en el futuro, un piso propio y disfrutar de lo que pudiéramos de nuestra vida juntos. ¡¡Cuántos planes!! Si supiéramos el futuro antes de que sucediera. Pero el hombre propone y Dios dispone. Nosotros solo veíamos lo bueno de nuestra vida e hicimos una torre de planes .No había tiempo que perder, Lo primero era que Roberto conociera a mis padres y de paso pedir mi mano..., como se hace en el protocolo del casamiento. Ya veía a mis padres con la boca abierta de la SORPRESA cuando todo esto sucediera. Parecía más bien, una película de humor.


Continuará...


29/11/2020